
|
Este simbolo Universal surge de la inspiracion de don Enrique Barrios, autor de numerosos libros, best sellers y enseñanzas respecto a Dios-Amor, y al cambio de conciencia q experimentamos como raza humana en su totalidad. Este es el simbolo del Amor Universal, Amor Elevado, refleja el anhlelo urgente de una humanidad unida en Amor... un Amor infinito, incondicional, un Amor que es el Todo, Universo, Cosmos, energia, Principio y Fin, etc... como se le ha denominado en las diferentes tradiciones esotericas y religiosas a través de la historia del hombre. Este simbolo es el reflejo del salto cuantico de conciencia en el q se encuentra la humanidad, un salto hacia la vida en Armonia, Paz, Luz y Amor.
El Corazón Alado. Palabras de Enrique Barrios.
Ese mismo día de la "Iluminación" (en un bosque que hoy es conocido coloquial y juguetonamente en la zona como "El Bosque de la Iluminación"), les decía a mis amigos: “No saben la gran nueva, chicos ¡Dios me dijo (...) que voy a escribir libros que van a ser conocidos en el mundo!”... Curiosamente, y a pesar de que no era escritor sino artesano, y de que nunca había escrito nada, todos me creían. Hasta ahora, nadie me ha tildado de loco (no frente a mí al menos).... De “difícil” sí que me han calificado, porque a partir de aquella experiencia se me hicieron más detectables y menos tolerables las faltas al Amor, ya sea en la amistad, en el amor, en la espiritualidad, en la religión, en los negocios y en las relaciones internacionales. Y especialmente, padecido en carne propia, en los asuntos editoriales... Y la diplomacia y la simulación nunca han sido talentos naturales en mí. He dicho al pan, pan y al vino, vino. Pero día a día voy tratando de corregirme, de ser menos exigente con los demás, y más conmigo mismo. Ese mismo día comencé a escribir el “Mensaje Acuariano”, hoy “Libro de Dios Amor”, pensando que sería el libro que catapultaría aquella espiritualidad, pero estaba equivocado. “Yo soy la Divinidad Así comenzó desde el primer momento, así seguirá. Sabiendo que uno de los Mandamientos prohibe tomar el Nombre de Dios en vano, o sea decir "Dios me dijo"... o jurar falsamente en el Nombre de Dios, yo, tranquilo y sereno, sintiéndome plenamente autorizado para escribir en el Nombre de Dios hasta el día de hoy, de lo que para mí es Dios. Y más de un respaldo me ha dado el Cielo, el más espectacular y contundente llegaría un año después: Ami. Pero volvamos al principio. Mensaje Acuariano... Mal nombre escogí para el libro, creía que “todo el mundo” estaba al tanto de que la Tierra se encuentra próxima a ingresar a la Era de Acuario, que cada era dura dos mil años y que cada una de ellas está asociada a cambios que, comenzando en el área espiritual, tendrán repercusiones sobre todas las áreas de la actividad humana, como ha sucedido realmente en las eras anteriores. Pensaba que eso era más conocido, y que evidentemente, todos comprenderían que la espiritualidad que se me había mostrado estaba nítidamente enmarcada dentro del espíritu de la Era de Acuario, la era de paz, alegría y unión que está por comenzar (pero no sin que nosotros hagamos algo por impulsarla). Pero claro, como esos conocimientos no son muy difundidos, el título de nuestro primer libro a muchos habría de sonarle tan raro como por ejemplo “Mensaje Taurino”...“Mensaje Canceriano”... “Mensaje Leonino”... Pero de eso me di cuenta hace muy poco. Agudo que es uno en las cosas del mundo... Recuerdo que la primera versión tenía tres páginas escritas a máquina a doble espacio... Creía que allí estaba todo, y a lo mejor lo estaba, pero la gente necesita explicaciones, respuestas, y Dios se encargó de hacerme llegar poco a poco más contenido, y así el folleto, porque no era más que eso al principio, iba creciendo, perfeccionándose, y lo sigue haciendo hasta el día de hoy. En esos días nos reuníamos a veces cuatro personas, dos parejas (hoy ninguna de ambas lo sigue siendo), a hablar de cosas espirituales, a cuestionarnos, a intercambiar ideas. Pero luego de mi experiencia espiritual decidimos formar un grupito más formal y hacer la reunión inaugural el sábado 8 de diciembre de 1984 a las 7 PM en el pequeño y pobre puerto de San Antonio, lugar del perro mordedor y salvador, y del asalto, también salvador. El personaje de San Antonio que más relevancia internacional ha adquirido hasta el momento fue el cantante de boleros Rosamel Araya, que triunfó en Latinoamérica en los años 50 y 60. Vivió en Argentina y allí murió hace pocos años. Habiendo tantos miles de casas en San Antonio, el Universo dispuso que en la humilde casa de la hermana del cantante se llevase a efecto aquella reunión, porque allí alquilaba una habitación mi amigo, Tito, el de la otra pareja. Como me voy fijando en todas las señales, le di al hecho un sentido como de "relevancia", de "internacional", aunque dentro de cierta humildad, a lo que de allí surgiría. Rosamel Araya era una especie de "cantante de los pobres". Tres meses después hubo el terremoto más grande de las últimas décadas en Chile, marzo de 1985, siendo justamente San Antonio la ciudad más golpeada... Allí se vino abajo esa casa. Y a ello le doy el sentido de "no se trata de cosas tangibles sino espirituales". Y al hecho de que ya no estén en pareja las personas del comienzo, lo interpreto como que esto va más allá de los individuos que participan en ello, y mucho más allá de mí mismo, por supuesto, por eso soy reacio a andarme mostrando. Esto no pertenece a EB ni es creación suya. Y por eso es sólo ahora, a 22 años de distancia, que estoy por primera vez relatando estas cosas en mi web con tanto detalle. ¿Por qué sólo ahora, junio 2006? Tal vez porque voy a cumplir 61 años y veo que mucha gente de mi edad se está muriendo y yo también podría hacerlo en cualquier momento, no tengo salud de hierro y fumo, y hay cosas que en los libros no he explicado, y lo que hago y me ha sucedido me transciende, no me pertenece. Y por otra razón que explicaré unas líneas más abajo. Esa misma mañana del 8 de diciembre de 1984, buscando un símbolo para nuestro grupo, para la reunión de aquella tarde, en un autobús entre Cartagena y San Antonio (siempre por ahí) “se me ocurrió” que un corazón con alas resultaría magnífico, amor elevado, amor sin garras, sin apego, abriendo sus alas para elevarse o para abrazar, a todos si fuese posible. Durante la humilde reunión presenté mi idea ante el grupo y fue aprobada, lo dibujamos sobre una cartulina color lila, lo recortamos y lo pegamos sobre la pomposa “Acta Inaugural”... Intuíamos que eso iba a ser importante, bueno, me habían “dicho” acerca de las proyecciones que aquello habría de alcanzar (gracias a unos libros que todavía no existían)... y de la necesidad de “aunar voluntades para servir al Amor”. Por eso en mí no fue sino natural comenzar a escribir y a tratar de formar un grupo simultáneamente, ambas cosas las veía unidas, y lo están. Pero para esa segunda intención, el Cielo tal vez dispuso que ello ocurriese sólo después de mi partida de este plano, porque las veces que lo intenté, fracaso rotundo. Y esa es la otra razón de estar explicando las cosas más a fondo. Tal vez algún día llegue alguien que sí tenga el poder y la fuerza que yo nunca recibí de parte de Dios, que tome la batuta para comenzar a servir a Dios Amor, y esa persona necesita mayor información. Este es mi legado, aparte de los libros, que ya no están, al menos en papel, en mi idioma, porque tampoco el Cielo ha ayudado en ese sentido últimamente, pero sí están como libros electrónicos. Luego pensamos en un nombre para el grupo, y el escogido fue “Misión del Amor Universal”, (hoy preferiría “Misión de Dios Amor”) . La palabra Misión iba por delante porque es el núcleo de lo que proclama lo que se me entregó: la necesidad de servicio, fundamentalmente orientado a hacer consciencia en torno a la importancia del Amor en este mundo, en todas sus áreas, y en nuestras vidas particulares. En ello estábamos, en plena reunión inaugural, cuando escuchamos cantos en la calle: Una procesión de la Virgen pasaba por frente a nuestra ventana, entonces recordamos que era el día de la, ahora llamada por mí y por muchos otros, Madre Cósmica. La palabra virgen no me gusta porque proviene de una aberrante idea que yo no comparto, o sea que la sexualidad es sucia. ¿"Sucio" el divino poder que genera la vida?... Vamos... Sucio y retorcido y deforme y aberrante es quien ve las cosas desde esa degeneración mental. Una madre no puede ser virgen. O es madre o es virgen. O se entrega al amor o se niega al amor. A menos que, para intentar probar que dos más dos son cuarenta y ocho, inventemos historias aberrantes, siempre desde la retorcida idea de que la sexualidad es sucia. Pero por costumbre utilizaré de vez en cuando la palabra Virgen para referirme a la amada Madre Cosmica, que para mí, nada tiene que ver con María, salvo el hecho de ser mujer, y no me vengan con historias rocambolescas en pleno siglo XXI. Desde aquella proximidad de la Virgen en nuestra reunión inaugural siento íntimamente que lo que se me encomendó o reveló o ambas cosas, o llegó a mí de alguna otra manera que no alcanzo a comprender, tal vez desde el fondo de mi propia alma, que tal vez llegó aquí desde otras latitudes, tiene que ver con el aspecto "Paloma" de Dios, con la parte femenina, con la bondad y el perdón; mientras que las formas religiosas de la era que está terminando, la de Piscis, han sido y siguen siendo el aspecto León, o sea autoritarias, belicosas y castigadoras. Y así tiene al mundo la lucha entre musulmanes y judíos, países árabes contra Israel-USA... Y doce años más tarde tuve una comprobación espectacular, en el cielo, acerca de la relación entre la suave Madre Cósmica y “La Luz del Nuevo Tiempo” como me he sentido impulsado a llamar a la perspectiva espiritual que muestro en mis obras, o sea al mensaje de Ami, para no complicarnos mucho. Pero no nos adelantemos, porque la primera señal divina de lo grande que iba a ser aquello, del gran respaldo celestial con que contaba o habría de contar, llegó esa misma noche a las 9:25 PM. Salimos de la reunión a poco más de las nueve, caminamos lentamente hacia nuestros destinos. En esos días, recuerdo que andábamos como flotando, como "borrachitos de Dios Amor", sintiendo que energías muy bonitas y muy nuevas nos rodeaban. En nuestra inocencia, casi nos sentíamos como personajes de un nuevo Belén... ![]() Al llegar a una esquina que se abría al oeste, hacia el mar, y sobre éste, un descomunal corazón alado formado de nubes abría sus alas al mundo. Más o menos así vimos aquel espectáculo:
Mi amigo Tito se puso a llorar de emoción. Le dije que eso se lo habían puesto allí para él, ya que a veces comenzaba con dudas (porque yo no creía en toda una sarta de supersticiones en las que él si creía), y que para mí no era necesario tener que ver esa comprobación en el Cielo. Me lo creí cuando lo dije, pero era una equivocación de mi parte, luego comprobé que muchas veces fue necesario para mí evocarla. En esos instantes comenzó a disolverse. En menos de un minuto no quedaba nada más que estrellas en todo el cielo de aquella noche... No hay explicación racional, por supuesto. Tenía un lucero grande arriba y otro más pequeño abajo, estrellas destacadas simplemente, pero el conjunto se veía magnifico. Luego llegué a la conclusión de que eso quería decir que “Dios y el hombre se unen mediante el Amor” (Amor alado), siendo el hombre la estrella de abajo y Dios la de arriba. O sea, lo mismo que yo había comprendido en aquella experiencia espiritual, ahora expresado en forma de símbolo, y por eso es el símbolo de Ami. Pero como soy un ser humano, y encima exigente con respecto a la verdad, honesto, sobre todo con estas cosas, porque sé muy bien que con ellas no se juega, muchas veces he dudado de mí mismo, de si estaré actuando motivado desde mis delirios y mi ego simplemente. Entonces recuerdo aquel Corazón Alado en el cielo, y justamente a la salida de la reunión primera bajo el signo de la Luz del Nuevo Tiempo, y es como si el Cielo dijera "Es verdad, aunar voluntades para servir al Amor, para que haya más Amor en el mundo". ¿Le cabe a alguien alguna duda de la necesidad que tiene el mundo de ello?... Pero no he de ser yo quien lo haga. Me respalda el Cielo, pero no la gente. Comenzamos a ir a las radios locales a... no sabíamos muy bien a qué, rebosábamos de ganas de “servir”, de difundir, pero no sabíamos cómo hacerlo. Además, no resultaba fácil para mí mismo hablar de cosas que en aquel tiempo y lugar resultaban tan mal vistas, tan sospechosas, si ni siquiera había libro alguno para respaldarnos. ¡No había Ami!... no había Bendición Papal, no había un millón de libros vendidos, no había traducciones a doce idiomas, ¡no había nada! salvo un folletito de tres páginas con un nombre tan extraño, en fotocopias unidas por un clip de alambre, escritas por un desconocido, y no sé si alguien entendía algo. Por otro lado, yo le tenía terror al micrófono, así que era Tito quien hablaba, porque él sí que tenía vocación de comunicador verbal. Yo, tímido y con visos de tartamudez, simplemente servía para la comunicación escrita. Pero mi amigo tenía más ganas de hablar que formación en la “Teología de Dios Amor”, y lo mezclaba todo, retazos de diversos colores de su herencia multi religiosa y multi esotérica, con lo nuevo, para mi exasperación, frustración y vergüenza. Incluso este locuaz amigo organizó dos o tres reuniones entre obreros del puerto, algunas prostitutas y varios desempleados alcohólicos, que eran los personajes más frecuentes en un pequeño puerto empobrecido en un país ídem, en 1984 (repito que hoy todo ha crecido mucho y ya no es así). Casi todos tenían un barniz de cristianismo protestante, y no entendían nada, lamentablemente, o más bien nosotros no sabíamos cómo enseñar. O creo más bien que no era el momento, tenía que llegar Ami a explicar las cosas de una manera risueña y sencilla. Además, no era todavía el momento de formar ninguna agrupación, si todavía hoy no lo es. Parece que es necesario que previamente yo desaparezca. Bueh, ya no falta mucho. Enrique Barrios.
Breve biografía de Enrique Barrios. Enrique Barrios (1945), escritor y viajero chileno, ha residido por períodos de años o meses en Chile, Venezuela, Brasil, Ecuador, Perú, USA, Francia, Argentina, Australia y España, y ha visitado además multitud de países en los cinco continentes, dando una vuelta completa al mundo. De EB se han editado doce obras en castellano, siendo "Ami, el Niño de las Estrellas" la de mayor difusión a nivel internacional hasta el momento, superando largamente el millón de ejemplares vendidos, habiendo sido editada en otros doce idiomas.
|